Interviews

Entrevista a Luis Torras, experto en economía china: “El auge de China durará 30-50 años más”.

Luis Torras (Barcelona, 1984) es licenciado y máster en ADE por ESADE (Barcelona) y máster por la School of Economics and Management en la Universidad de Tsinghua (Beijing)Ha escrito en diferentes medios y colabora con el Instituto von Mises Barcelona y es miembro del Instituto Juan de Mariana.

libro-luis-torras-2

El libro más conocido de Luis Torras es “El despertar de China: Claves para entender el gigante asiático en el siglo XXI”, donde analiza China desde el punto de vista cultural. En él, Luis Torras analiza la dimensión económica y su tradición histórica, filosófica y cultural. Un aspecto muy interesante es que en “El  despertar de China” el autor constantemente tienen en cuenta la enorme diversidad y heterogeneidad de dicha civilización. 

9788492737130

Chinacerca ha tenido el placer de poder entrevistar a Luis Torras y a continuación les ofrecemos la entrevista al completo:

  • Entrevista completa

Muchas gracias, Luis, por aceptar la entrevista con Chinacerca. Tenemos interés por la civilización de China, incluyendo su historia económica y filosofía taoísta, con inspiración liberal. Desde hace tiempo hemos estado siguiendo su trayectoria profesional y mediática (libros, conferencias, etc.) y pensamos que sus ideas y valores son de gran utilidad para las ideas de la libertad.

Pregunta: Querido Luis, es muy conocida tu trayectoria como economista favorable a la libertad e interesado en la economía de China. ¿Cómo observa la economía de China en términos de libertad económica?

Respuesta: El concepto de libertad económica no es fácil de aterrizar o medir. La libertad económica en su sentido amplio depende también de cuanto de liberales/meritocráticos sean los ciudadanos de un país. Las métricas que pongamos siempre plantearán dilemas. Por otro lado, China (como Rusia, India o Japón) es una civilización, esto es una manera de pensar (filosofía) y un desarrollo histórico diferente al de la civilización occidental lo que da lugar a una visión del mundo también distinta. Los valores son parecidos en algunos ámbitos, pero su jerarquía puede variar en otros lo que da lugar a sociedades que no siempre se entienden las unas con las otras. Digo todo esto por qué la mejor manera de aproximar este tipo de cuestiones es vía los hechos. Y lo cierto es que en China existe un gran margen de actuación y libertad para actuar en una gran variedad de ámbitos. En muchos aspectos un grado de libertad mayor al que podemos observar en otros países de nuestro entorno. Las sensibilidades son diferentes, también lo acaban siendo las leyes y las políticas. En otros ámbitos la idea de libertad individual en China ocupa un lugar muy diferente al que ocupa en Occidente; por ejemplo, la libertad de prensa.

Luis_Torras_IMG_0114.JPG

Y lo cierto es que en China existe un gran margen de actuación y libertad para actuar en una gran variedad de ámbitos. En muchos aspectos un grado de libertad mayor al que podemos observar en otros países de nuestro entorno.

P: Usted realizó sus estudios de posgrado en China, ¿Cómo surgió su interés por China, concretamente por la economía China?

R: Me pareció cuando estaba en la Universidsad que China era una parte insustituible y muy importante en mi futuro. Era 2003-04 cuando empece a leer sobre China sobre todo atraído por la paradoja de que un país teóricamente comunista estuviera creciendo a tasas del 10%. Sabía que no era así -una cosa es la retorica y otra son los hechos- y cuando tuve la ocasión de cursar mi máster allí (Universidad de Tsinghua) en 2006 me fui para allí sin pensarlo.

P: ¿Cree que los mejores años de China en términos económicos están aún por venir?

R: El auge de China durará 30-50 años más. El cambio social no es muy amigo de las “prisas” y los chinos no tienen prisa. Estamos asistiendo a un proceso de magnitudes históricas que únicamente podremos evaluar en su justa magnitud de aquí dos siglos. Mi impresión es que la élite China es más consciente de esta perspectiva global e histórica que la clase política occidental en franca decadencia. China aún tiene un PIB per cápita que es solo un 20% del PIB per cápita de EE UU … hace dos décadas era el 5%. El camino es largo y lleno de retos… pero la realidad demográfica es clara… y si China sigue apostando en su conjunto por apostar por ideas solventes… el país proseguirá por esta senda de crecimiento y prosperidad.

maxresdefault

El auge de China durará 30-50 años más.

P: En su libro, “El despertar de China”, usted repasa la historia del crecimiento económico de China, así como las reformas que los líderes del Partido tuvieron que acometer y el daño que el Maoísmo hizo a la economía, por el problema del cálculo económico, que usted bien comenta. ¿Usted cree, como otros economistas, que la gran reforma se produjo en la década de los 80 y a partir de la revolución de Tiananmen, dicho proceso reformador se ralentizó enormemente?

R: No es bien así. Lo paradójico de Tiananmen es que seguramente si hubieran triunfado las tesis “reformistas” de la parte de los dirigentes del Partido más sensibles a las reclamas de los estudiantes seguramente el país no hubiera prosperado tanto. Hay elementos que no se pueden ignorar. En China nunca ha habido “rule of law”, separación de poderes, propiedad privada sobre la tierra, o elecciones democráticas censitarias… 5.000 años de civilización no se borran ni con un “siglo de humillaciones” ni con 30 años de Maoísmo. El proceso reformador en China, pese a su excepcional progreso, no ha sido, ni será, un proceso perfectamente lineal. Lo lineal no es un atributo de lo social. El camino, como decía es largo, e irremediablemente habrán “ciclos cortos” en donde periodos de mayor reforma y crecimiento se combinen con periodos de estancamiento o incluso leve recesión. El auge de Occidente en su día también siguió este patrón y como suele decirse nadie aprende de errores ajenos. Los chinos son muy inteligentes pero tienen que cometer sus propios errores. Hoy Tiananmen es visto por todos como un grave error en donde todo el mundo perdió algo y un trágico suceso en la historia reciente del país del que nadie esta orgulloso.

antoni-fernc3a0ndez-teixidor

Lo paradójico de Tiananmen es que seguramente si hubieran triunfado las tesis “reformistas” de los dirigentes más sensibles a las reclamas de los estudiantes seguramente el país no hubiera prosperado tanto.

P: Es conocida la tesis defendida por la administración del gobierno de EE.UU con respecto a la moneda de China, el yuan o renminbi: China devaluó la moneda artificialmente para fomentar sus exportaciones. ¿Cuál es su postura al respecto? ¿Cree que China debe virar a un tipo de cambio con menos intervención de su Banco Central?

R: Es el único camino. Cuando tu tienes tu balanza de capital cerrada en un mundo crecientemente complejo, interconectado y global, esto únicamente es fuente de problemas. Sin embargo, con la actual fragmentación de la cadena de valor el efecto del tipo de cambio sobre el comercio bilateral es más limitado de lo que los economistas se piensan. El grueso del comercio mundial son productos semi-acabados… Dicho esto, evidentemente cualquier alteración artificial en los precios genera efectos negativos no previstos. Pero eso también podríamos decirlo de la Fed y su política de tipos de interés. En mi opinión, es 100 veces más perjudicial para la economía mundial la distorsión de tipos que ha llevado a cabo la Fed desde finales de los 80s y que coincide con un auge en los flujos comerciales/inversión, que cualquier otra intervención política en la economía que podamos pensar. Los efectos de la planificación monetaria han sido catastróficos y sin ésta variable no es posible tampoco entender el grave desequilibrio comercial entre EEUU y China que urge reequilibrar (pero para ello los fundamental es que EEUU consuma mucho menos y ahorre mucho más).

P: En Agosto de 2015 y Febrero de 2016, se sucedieron diferentes episodios de inestabilidad financiera provenientes de China. ¿Por qué cree que sucedieron? ¿Es posible que la economía china sea más débil de lo que pensábamos? ¿Existe una burbuja en China que explique el elevado crecimiento de su economía como en la España antes de la crisis?

R: Una cosa son los fundamentales de la economía china y otro la evolución de sus pedestres, poco desarrollados y a menudo corruptos mercados financieros. Con respecto a lo primero, China sigue teniendo una buena “posición de balance”, y lo que podemos decir es que sufre una “crisis de modelo”, más que de solvencia; en otras palabras, necesita buscar vías para seguir haciendo crecer sus ingresos que no sean el tirar de credo keynesiano a través del gasto público y el crédito barato (como es la tentación que existe). Otra cosa es la volatilidad de los mercados en un momento en donde la deuda global duplica el PIB mundial en un entorno de tipos prácticamente cero desde los últimos 8 años. Se obliga al inversor a especular, el ahorro está severamente penalizado, de ahí esa gran volatilidad. Con respecto a lo primero, ¡liberalizar!; con respecto a lo segundo, normalizar la política monetaria lo que, de facto, es lo mismo.

P: Por último, nos gustaría preguntarte: ¿Qué debe aprender occidente de China con respecto a la libertad? ¿Y qué debe aprender China con respecto a occidente?

Luis Racionero tiene un ensayo delicioso que recomiendo donde aborda esta delicada cuestión, “Oriente y Occidente” (Anagrama). China tiene un sentido del tiempo, el orden y la jerarquía que es marcadamente diferente que el que tenemos en Occidente. Yo más que hablar de aprendizajes plantearía la cuestión en términos negativos: que no tenemos que copiar. En este sentido, es fundamental que China no copie de Occidente el modelo de “Estado irresponsable” por el cual todo se arregla vía gasto público y deuda que se lega (injustamente) a la siguiente generación. Occidente no debe de copiar de China ciertos componentes colectivistas y autoritarios que son, en definitiva, el punto débil de la civilización china y lo que en ciertos momentos se ha convertido en una gran fuente de fragilidad.

© Photo: JAE - Informativos.Net / Do NOT COPY (even with credits) Sharing allowed in socialmedia (unedited and keeping watermarks)

Es fundamental que China no copie de Occidente el modelo de “Estado irresponsable” por el cual todo se arregla vía gasto público y deuda que se lega a la siguiente generación.

Por último Chinacerca quiere agradecer enormemente a Luis Torras por su colaboración y por la aceptación de la entrevista.

Economía

Introducción a la Economía China (VII): La dinastía Han (汉)

maxresdefault

Como vimos en la anterior entrega, el elevado nivel de represión practicada durante el régimen de Qin terminó provocando elevadas revueltas sociales por todos los intersticios de la sociedad. Tras un período de guerra civil de diez meses de duración y de lucha por el poder entre varios grupos rebeldes, finalmente Liu Bang (刘邦) -que hasta el momento sólo controlaba el principado de Han (Sichuan y Chongqing)- se alza con el poder gracias al apoyo popular y poderío militar, declarando la segunda dinastía imperial de china, la dinastía Han (汉朝). Se trata de uno de los únicos fundadores de dinastías imperiales con orígenes campesinos.

32wgduty
Liu Bang (刘邦)

Una vez que Liu Bang (刘邦) se asentó en el poder, estableciendo su capital en la antigua Xian o Changan (长安), sus políticas se caracterizaron por dos aspectos principales: por un lado, continuación y ampliación de algunas políticas iniciadas por la dinastía Qin; por otro, rectificación de las políticas más dañinas emprendidas por la dinastía Qin.

En cuanto a las políticas rectificativas, Liu Bang (刘邦) consideró que el sistema de reparto de la tierra basado en premios y castigos implantado por el primer emperador había sido la razón principal que provocó la caída de la dinastía Qin (秦朝) y por tanto volvió al sistema anterior, un sistema de reparto de la tierra conocido como Sistema de la Buena Tierra (井田制度), que estuvo vigente entre los años 771-256 a.C. Dicho sistema favorecía a los nobles, ya que suponía la delegación de la tierra por parte del Estado a los nobles, aumentando la descentralización del Imperio. Por tanto, los nobles que tanto poder habían perdido durante el reinado de Qin, volvieron a recuperar parte de sus posesiones. La tierra ya podía ser comprada y vendida libremente.

En segundo lugar, Liu Bang redujo los impuestos, desarrolló la agricultura y restringió el gasto público. Sin embargo, restringió considerablemente el comercio mediante exacciones fiscales y restricciones legales a los comerciantes. El emperador cerró las cecas gubernamentales para reemplazarlas por monedas producidas por el sector privado, aunque se volvieron a prohibir y a permitir de manera intermitente durante toda la dinastía Han, coincidiendo con períodos de inflación elevada. Dichas monedas también servían para recaudar impuestos.

china12
Ejemplo de moneda de la dinastía Han

Asimismo, el emperador fomentó una sustitución gradual del legismo por la erudición confuciana, al tiempo que las leyes tan severas con inspiración legalista fueron reduciéndose, estableciendo una base sólida confuciana para el largo reinado de 400 años de reinado de la dinastía Han.

Sin embargo, también se puede considerar el reinado de Liu Bang (刘邦) como un cierto continuismo con algunas de las políticas aplicadas durante la dinastía antecesora. Liu Bang se dedicó a someter a los reinos rebeldes a su autoridad, anexando dichos reinos y estableciendo principados (nombrando a hijos y parientes como príncipes), a fin de consolidar su imperio.

En política exterior intentó pactar con los bárbaros del norte, más concretamente con los Xiongnu (匈奴), mediante alianzas matrimoniales entre las princesas de la realeza china y los líderes de los Xiongnu. Dicha política apaciguadora duró más de 70 años, extendiéndose durante los siguientes siete emperadores de la dinastía Han (ver tabla 1 adjunta), hasta que Liu Che (刘彻) decidió cambiar a una estrategia más agresiva, como veremos más adelante.

map_xiongnu

Liu Bang (刘邦), por tanto, tuvo el privilegio de fundar una de las dinastías de mayor duración de la historia de China, que se extendió desde el 206 a.C. hasta el 220, en torno a 426 años aproximadamente. En realidad, este largo período dinástico se puede dividir en dos etapas: la Dinastía Han Occidental (西漢朝) entre el 206 a.C. hasta el año 9 con capital en Changan y la Dinastía Han Oriental (東漢朝) entre el 25 al 220 con capital en Luoyang. Ambos períodos estuvieron separados por un período de 14 años, en el que la corta dinastía Xin (新朝) usurpó el poder y lo perdió a causa de un gobierno incompetente.

Tabla 1: Emperadores de la dinastía Han

han

El período inmediatamente posterior al de Liu Bang, se caracterizaron por medio siglo de políticas con un marcado cariz taoísta. Los cinco emperadores que van del emperador Liu Ying (刘盈) hasta Liu Qi (刘启) se conocen como el período de los Principios de Wen y Jing (文景之治). Dicho período es conocido por la benevolencia y frugalidad de los emperadores, una reducción considerable de impuestos y cargas a los habitantes, así como pacifismo y estabilidad general. Los Principios de Wen y Jing estuvieron marcadas por la influencia taoísta, que defendía la no injerencia del gobierno en la sociedad o el gobierno de la no acción (para ver un análisis de Chinacerca más detallado del taoísmo: aquí y aquí).

En parte, dicha influencia taoísta se explica porque la Emperatriz Dou (竇皇后) tenía una marcada ideología taoísta y era gran lectora de Lao Zi (老子), influenciando enormemente los reinados de su marido el Emperador Wen (文帝) y su hijo el Emperador Jing (景帝). Dicha época, los Principos de Wen y Jing (文景之治) que va desde 194 a.C hasta 141 a.C., es considerada como los años dorados de la historia de China, y prepararon el terreno para un largo y estable reinado del próximo emperador Wu (武帝). El objetivo de dichos gobernantes era aliviar a la población de leyes y guerras duras, para alejarse de la triste época de la dinastía Qin, reduciendo la recaudación de impuestos y adoptando una actitud de servidumbre con las tribus vecinas.  Los impuestos sobre la tierra fueron reducidos en el 168 a.C. de un 7% de la producción a un 3% y en el 167 a.C. fueron abolidos por completo, aunque en 156 a.C. fue reincorporado a un 3%.

Tras la muerte del emperador Jing, Liu Che toma las riendas del trono en el 140 a.C. y se convierte en el emperador Wu a la temprana edad de 16 años, siendo el emperador que más años reinó durante la dinastía Han (53 años) y fue uno de los más importantes de la dinastía Han. En primer lugar, el emperador Wu decidió que el taoísmo no se adaptaba a China y declaró oficialmente el Estado confuciano, combinándolo con mecanismos legistas. Esto supuso la creación de un mecanismo de selección para los servicios civiles, así como el requisito de que los candidatos debían conocer los clásicos confucianos, provocando una impronta confuciana a los habitantes del imperio durante mucho tiempo.

wu
Emperador Wu

Desde muy temprano, el emperador Wu tuvo claro que la conexión comercial con otras culturas y territorios fomentaría el progreso. Por ello, según aparece relatado en el Shiji de Sima Qian, encargó a Zhang Qian (张骞) a realizar una incursión por el oeste para inspeccionar posibles rutas comerciales, con el objetivo de crear alianzas con las tribus de Xiongnu para organizar un frente común. Sin embargo, Zhang Qian fue aprisionado durante más de 13 años, período que utilizó para aprender todas las conductas del enemigo. Cuando finalmente pudo escapar y volver a China, se creó una gran conmoción y se le concedió el alto rango de dignatario. Posteriormente, el emperador Wu emprendió una política militar más agresiva contra el pueblo de Xiongnu, a los que consiguió repeler del norte de China. Los Xiongnu eran una confederación de pueblos nómadas de Asia Central, ubicados en el territorio actual de Mongolia.

Una vez que el norte de China queda despejado, se establecen destacamentos en el corredor de Hexi (河西走廊), un corredor entre el norte del Tibet y el sur del desierto de Gobi, que contiene una cadena de oasis alimentados por ríos cercanos, extendiéndose unos mil kilómetros a lo largo del borde norte de la meseta tibetana, ubicado en la actual provincia de Gansu. El corredor de Hexi permitió la conexión ente China y otras culturas situadas al oeste de China, haciendo posible el intercambio de mercancías conocido como la Ruta de la Seda (丝绸之路). Por este motivo, dicho corredor ha estado relacionado con la buena gestión política, la mejora comercial y económica y el intercambio cultural.

1024px-silk_route
Principales Rutas de la Seda

De este modo, se ejerció una influencia a los territorios de Vietnam, Asia Central, Mongolia y Corea, así como un vínculo comercial con el Imperio Romano, cuyos ciudadanos compraban abundantemente seda de China a cambio de oro y plata. Se establecieron relaciones comerciales regulares con la India, Oriente Medio, África y Europa. El intercambio era considerado desigual en el Imperio Romano y el Senado romano emitió en vano varios decretos para prohibir el uso de la seda por razones económicas y morales debido al enorme flujo de salida de oro que provocaba. Una de las primeras muestras de proteccionismo.

Veo ropas de seda, si los materiales que no ocultan el cuerpo, ni siquiera la propia decencia, se puede llamar ropa … rebaños miserables de las camareras trabajan para que la mujer adúltera puede ser visible a través de su fino vestido, para que su marido no tiene más conocido que cualquier extraño o extranjero con el cuerpo de su esposa

( Seneca el joven (c. 3 BC–65, Declamationes,Vol. I)

Así, la economía prosperó y se hizo dinámica. Floreció la agricultura, la artesanía y el comercio. La población llegó a 57,6 millones de habitantes, creciendo desde los 18 millones de habitantes desde el final de la dinastía Qin. A diferencia de la dinastía Qin, cuya población decreció un -55%, la dinastía Han vio crecer su población un 220%. Esto suponía que mientras en la dinastía Qin la población se reducía un 1.58% cada año en la dinastía Han crecía un 0.27% año a año (ver tabla 2).

Tabla 2: Comparativa de la evolución poblacional

han_pob

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de China Highlights

La economía de la dinastía Han se caracteriza por un crecimiento poblacional elevado, aumento de la población urbana, expansión del comercio y la industria. Asimismo, se acuñaron monedas y circularon de forma significativa, estableciendo un sistema monetario estable. Tanto la capital de Changan como la de Luoyang eran las que más población albergaban en todo el mundo (entre 250 mil y 500 mil habitantes). Cualquier comerciante o empresario podía realizar actividades empresariales o comerciales tanto en el ámbito doméstico, público o militar. Los campesinos dejaron de dedicarse a la autosuficiencia y empezaron a producir para el mercado. Los campesinos y comerciantes pagaban impuestos en monedas sobre la propiedad y sobre el sufragio, y pagaban con un porcentaje de su producción agrícola como impuestos sobre la tierra. Según Angus Maddison, el PIB per cápita era equivalente a 450 dólares, muy por encima del nivel de otros países, siendo mucho más rica que el Imperio Romano.

Sin embargo, el emperador Wu se fue haciendo cada vez más corrupto hacia el final de su reinado. Acusaba a la gente de haberlo hechizado por haber tenido un mal sueño y los mandaba a matar. Al igual que el primer emperador Qin Shi Huang Di (秦始皇帝), busco magos que intentasen prolongarle la vida. Ejecutó a personas que lo criticaron y empezó a exhibir lujos, y decretó monopolios imperiales tanto para la sal como el acero, para poder asegurarse una fuente importante de ingreso. Se produjeron por tanto una de las primeras nacionalizaciones de la historia, aunque posteriormente fueron privatizados. Además, para aumentar ingresos fiscales, el gobierno gravó duramente a los comerciantes la propiedad de barcos, carros, carruajes y tiendas, confiscó tierras, vendió oficinas y títulos, así como monopolización de la producción de moneda. De media, se incrementó el impuesto sobre la propiedad en 119 a.C. un 400% pasando de un 1,2% a un 6%.

En torno al 100 a.C., debido a impuestos duros, campañas militares y a una mayor intervención gubernamental que debilitó a la clase agrícola y comerciante, muchos campesinos iniciaron revueltas por todo el Imperio, provocando la muerte de su hijo por algunos de sus oficiales. Hacia el final de su vida, el emperador detuvo sus guerras y permitió a los campesinos realizar su actividad sin impuestos elevados. Además, pidió disculpas al pueblo por sus errores y emitió un edicto público conocido como el Edicto de Arrepentimiento de Luntai, afirmando lo siguiente:

Hice algunas cosas arrogantes y no razonables desde que ascendí al trono, trayendo mucho sufrimiento a mi pueblo que ya no puede remediarse. Pido perdón a toda la nación desde lo más profundo de mi corazón. De ahora en adelante, todos los asuntos oficiales que dañan a la gente e impongan cargas a la nación deben ser cancelados.

Posteriormente, el poder fue usurpado por la dinastía Xin, que fue ocupado por apenas 14 años, hasta que Liu Xiu volvió a recuperarlo con ayuda de mercadores y terratenientes, iniciando la época de la Dinastía Han Oriental, con capital en Luoyang por otros 200 años más. Durante esta época, el consejero imperial Cai Lun (蔡伦) inventó el papel de arroz, con propiedades mucho mejores que las del papiro y las del pergamino, reduciendo de forma drástica el coste de la educación. Cai Lun fue recompensado con un título aristocrático.

Durante los tres primeros emperadores de la dinastía Han del Este, no hubo apenas ninguna revuelta importante, tampoco conflictos bélicos destacados y existía una prosperidad importante, dado el buen funcionamiento comercial a través de la Ruta de la Seda. No fue hasta más adelante, en torno a las demoledoras inundaciones del Río Amarillo sobre el año 170 cuando las insurrecciones comienzan a crecer. El incremento de poder por parte de los nobles y la presión elevada sobre los campesinos llevó a una de las revueltas más conocidas de China, la rebelión de los turbantes amarillos (黄巾之乱), conocida así por el nombre de los pañuelos amarillos que los rebeldes llevaban en la cabeza. Dichos rebeldes eran asociados con sociedades taoístas secretas.

El declive de poder imperial avanzaba, en favor de estamentos militares que terminaron gobernando el Imperio de facto. No en vano el último emperador de la dinastía Han, Xian Di (献帝), fue un emperador títere colocado por el comandante del ejército, sin ejercer ningún control real. En el 220 fue forzado a abdicar en favor de Cao Pi (曹丕), provocando una división tripartita de China en los estados de Wei (魏), Shu (蜀), and Wu (吳), iniciando un período de 60 años conocido como el período de Los Tres Reinos, para el que Chinacerca dedicará la próxima entrega.


Fuentes utilizadas:


Colección de entregas Introducción a la Economía China:

  1. Introducción a la Economía China (I)
  2. Introducción a la Economía China (II): Primeros vestigios de China
  3. Introducción a la Economia China (III): Los inicios de la época dinástica
  4. Introducción a la Economía China (IV): La época pre-imperial.
  5. Introducción a la Economía China (V): La creación de un Imperio
  6. Introducción a la Economía China (VI): La dinastía Qin (秦)
Chino (中文), Filosofia

Explicando a Confucio (I)

 

En este vídeo explicamos los siguientes tres dichos atribuidos a Confucio

子曰:「君子周而不比,小人比而不周。」
El maestro dijo: « El hombre noble es cercano y no se junta por interés. El hombre vil se une por interés y no es cercano.»

子曰:「君子和而不同,小人同而不和。」
El maestro dijo: «el hombre noble con vive con otros siendo diferente. El hombre vil es igual que el resto y no es capaz de convivir.»

子曰:「君子泰而不驕,小人驕而不泰。」
El maestro dice: « El hombre noble es sereno y no desmesurado. El hombre vil es desmesurado y no es sereno.»

El vocabulario es el siguiente

 

  • 子 (zǐ) El Maestro ( Confucio)
  •  曰 (yuē) Decir
  • 君子 (jūnzǐ): El hombre noble
  • 小人 (xiǎorén): El hombre vil
  • 而 (ér) y
  • 不 (bú) no
  • 周 zhōu(también 週):circulo, agrupado.

En chino moderno este sinograma está en: 週期 (zhōuqí) ciclo, 週年 (zhōunián) anual, 周遍 (zhōubiàn) universal o 周詳 (zhōuxiáng) minucioso. Además, es el sinograma de la Dinastía Zhou 周朝

  • 比:estar cerca.

En chino moderno este sinograma está en:  比鄰 (bìlín) «vecino», 比如 (bǐrú) «por ejemplo», 比較 (bǐjiào) «comparar» o 比重 (bǐzhòng)«porcentaje»

  • 和 (hé) conviven.

En chino moderno este sinograma está en: 和平 (hépíng) paz, 和睦 (hémù) concordia, 和會 (hé huì)conferencia de paz, 和約 (hé yuē) tratado de paz, 和氣 (héqì) amable o 和風 (héfēng) viento suave y agradable

  • 同:igual

En chino moderno este sinograma está en: 同意 (tóngyì) estar de acuerdo, 同性 (tóngxìng) tener el mismo apellido, 同鄉 (tóngxiāng) paisano o 同時 (tóngshí) al mismo tiempo

  • 泰: sereno ( Se relaciona con lo supremo)

En chino moderno este sinograma está en: 泰然 (tàirán) pacífico,  泰山 (tàishān) Monte Tai o 泰斗 (tàidǒu) Autoridad

  • 驕: ser desmesurado.

En chino moderno este sinograma está en: 驕傲 (jiāo’ào) orgulloso, 驕矜(jiāojīn) presuntuoso o 驕氣(jiāoqì) arrogancia

 

Español, Filosofia

Las vicisitudes del Tao

En este artículo, Chinacerca analizará una de las filosofías más antiguas del mundo: el taoísmo. Junto con el confucianismo y el legismo, han sido las corrientes más influyentes en la larga historia de China, y aún hoy día sigue estando muy presente en la estructura cultural y social de la civilización asiática.

Si bien toda inmersión filosófica requiere de concentración, adentrarse en filosofía china requiere de un añadido para los occidentales, ya que la cosmogonía oriental necesariamente requiere la suspensión de los modos occidentales de conocer el mundo. Además, el lenguaje ideogramático chino se suele caracterizar por su ambivalencia semiótica, lo cual hace que las palabras puedan adaptare más fácilmente a la realidad constantemente cambiante. Ésta es sin duda una característica que gustaría a Nietzsche, pues en el Crespúsculo de los Ídolos, criticó a todos aquellos filósofos que trataban de encorsetar la realidad mediante palabros convirtiendo así sus filosofías en momias (entre los que fueron objeto de esta crítica están Descartes, Kant y Platón). El chino pues tiene una naturaleza más proclive a captar la realidad cambiante ya descrita por Heráclito de Éfeso, haciendo las ideas filosóficas chinas diferentes ya en esencia.

El taoísmo es esencial para entender China. ayuda a explicar el característico estoicismo de Asia y las numerosas contradicciones que se viven en china. Aunque se suele situar en torno al 400  a.C., sus implicaciones están por doquier y aportan enseñanzas muy enriquecedoras.

Al igual que es probable que gran parte de la Biblia fuese un saber popular que posteriormente fue llevado a la escritura, es más que probable que el taoísmo ya estuviese en boga por las tierras de Asia antes de ser recogido por escrito en el Tao Te Jing (道德经, “El libro del camino de la virtud”). Y es probable que, al igual que Sócrates o Jesucristo, Lao Tse (老子, “maestro viejo”) -considerado el adalid del taoísmo- nunca haya existido. Lo que está claro es que los descubrimientos arqueológicos que llevaron al descubrimiento de las tablillas de bambú y seda con escritos taoístas, fueron la cristalización de un proceso evolutivo llevado a cabo, eso sí, por sabios de una magnitud inimaginable para la época.

poem1_900
Dao De Jing

Para comprender la filosofía taoísta, es necesario entender claramente el concepto de Tao (道, “camino”), uno de los conceptos más oscuros pero más centrales en la filosofía que nos ocupa. Como Chinacerca publicó en su momento, el Tao no es más que el funcionamiento del mundo, la forma que la Naturaleza tiene de proceder, las leyes universales e intempestivas de la Naturaleza. Es un concepto cercano al arjé presocrático, pero el Tao tiene un sentido más espiritual que material: es un proceso, el camino por el que la Naturaleza discurre sin principio ni fin.

El Tao se hará sentir a través del Qi (气, “energía”). Es decir, las leyes de la Naturaleza (Tao), se hacen patentes a través de la energía (Qi), creándose y transformándose todo lo que hay (materia). Aquí conviene hacer una distinción entre existir y haber.

A diferencia del latín y el griego, en el chino existe una clara distinción entre la existencia (有, “haber, existir”; 无, “no haber, no existir”) y el ser (是, “ser”; 非, “no ser”). Esta distinción es importante, porque las cosas que existen o las cosas que hay son las que ya son materia, mientras que las cosas que son, engloban a las cosas que no hay y las que hay, en el sentido de que todavía no las hay, pero la Naturaleza podrá crearlas a través de la energía.

yin-and-yang-152420_960_720

La explicación más aceptada es la siguiente: el Tao, a través del Qi, crea el Yin (阴) y el Yang (阳), que no es más que la lucha de contrarios, a través de la cual el ser y el no-ser se suceden constantemente y se crea todo lo que existe: felicidad engendra la infelicidad y viceversa, la masculinidad engendra la feminidad y viceversa, el calor engendra el frío y viceversa, etc.

El Tao, que es infinito, se representa mediante un círculo. Luego engendrará el yin y el yang, que se representa mediante el blanco y negro simétrico en movimiento, que a su vez engendrarán todo cuanto hay.

En este sentido el Tao se asemeja bastante a la Idea de Hegel, al perfecto ser para sí, al Absoluto, donde los contrarios mediante un proceso dialéctico llevan a una síntesis, una especie de término medio. El Tao no es un ente material y en cierto sentido se asemeja al logos (conocimiento, funcionamiento del mundo, etc.). En el Tao De Jing se dice: “Quien responde cuando le preguntan por el Tao, no conoce el Tao”, aludiendo a la infinitud de la Naturaleza y por ende a su inaprenhensibilidad, pero también paralelo al concepto de ignorancia Socrática, donde es más sabio el que calla que el que afirma, también inserto en el taoísmo como veremos más tarde.

Ilustremos el concepto del Tao con un ejemplo. Las personas tenemos en nuestra Naturaleza ciertas características (como el medir 1,70 o desarrollar calvicie, por ejemplo) que pueden estar manifiestas o no: lo que se conoce como el fenotipo y genotipo. El Tao sería como el genotipo: las leyes de la Naturaleza, lo que está escrito que así sea, percibámoslo o no, se haya realizado o no. Y a través del Qi se va convirtiendo en fenotipo, se va realizando, manifestando: el ser se convierte en haber. El Tao por ende engloba lo que existe y lo que no existe. El Tao tampoco tiene un sentido de causalidad, sino de alternancia: la realidad va cambiando de estado, sin que exista una causa directa de tales cambios.

Por tanto, vemos que el Tao, se parece bastante al Dios en el que creía Einstein: el Dios de Spinoza, es decir, no hay otro Dios más que la Naturaleza en sí, las leyes del universo.

Una vez entendido el Tao, podemos pasar a aspectos más concretos de su filosofía. El siguiente concepto en importancia es el Wei-Wu-Wei (为无为, “actuar no actuar”), que podemos traducir como “actúa sin actuar”. Lao Tse defiende la inacción: “El que actúa fracasa; el que aferra algo lo pierde. Por eso el sabio no actúa y de ese modo no fracasa; nada retiene y de ese modo nada pierde”. Lo que Lao Tse defiende -más allá de la malinterpretación- no es la absoluta inacción sino la fusión de la acción del hombre con la acción de la Naturaleza, mediante la suspensión del razonamiento exacerbado, potenciando la espontaneidad y tratando de minimizar la intervención en la Naturaleza.

El objetivo de esta filosofía, como el de otras tantas, es conseguir llegar a la ataraxia, la falta de preocupación, la imperturbabilidad o lo que Zhuangzi (庄子), otro taoísta de la época clásica, descibiría como Xiaoyao (逍遥, “libre y despreocupado”). La forma de conseguirlo es a través de la suspensión (entiéndase por suspensión más una relajación que una negación) de la acción (无为, “no acción”), lo que implica la suspensión del deseo (无欲, “no deseo”), del conocimiento (无知, “no saber”), de la lucha (无争, “no lucha”), de la mente (无心, “no mente”) y de la palabra (无信, “no palabra”): “El hombre virtuoso debe abstenerse de toda afirmación”. De nuevo, observamos aquí una similitud con Sócrates que defendía que al no existir la verdad definitiva era más sensato el callar y el no actuar. En palabras de Lao Tse: “El que sabe no habla; el que habla no sabe”.

Esta idea está en conflicto a la propugnada por Ludwig Von Mises en la Acción Humana que defendía -al igual que Kant- que la razón humana siempre hará uso de la imaginación y nunca quedará colmada por completo. Para Mises, esto hará que el hombre siga persiguiendo sin fin objetivos cada vez más elevados, escalando así en el escalafón de las necesidades con el consiguiente desarrollo sin término de la civilización, provocando el progreso y que los hombres medren cada vez más y más. En Kant, esto hará que el ser humano cada vez se haga preguntas más elevadas sin poder responder, haciendo que la metafísica no transcurra por el camino seguro de una ciencia. De ahí que en Crítica de la razón pura abogase por una cierta suspensión y autolimitación de la razón. El taoísmo parece proclive a mantenerse en los primeros escalafones de la pirámide de Maslow, suspendiendo el deseo y el juicio (como quería Kant) con tal de alcanzar la ataraxia.

piramide_de_maslow_imagen

Y aquí es donde se podría percibir una lucha de contrarios en la filosofía taoísta. Lucha entre la Naturaleza (Tao) y la autolimitación de la razón humana, pues en el seno del hombre está el desear, el plantearse interrogantes, en ir más allá. No obstante, la ambigüedad del lenguaje chino y la oscuridad del texto provoca en los lectores lo que el arte abstracto en sus observadores: que cada uno vea o interprete exactamente aquello que su imaginación le permite. Con una salvedad: todos pueden leerse en el Tao Te Jing a excepción de los arrogantes y ambiciosos, con los que Lao Tse fue claro y tajante.

La leyenda cuenta que Lao Tse se reunió con su coetáneo Confucio y le animó a dejar a un lado las ambiciones y jerarquías que se desprendían de su filosofía:

“Toda vuestra enseñanza no pasa de ser palabras dichas por hombres que hace mucho desaparecieron junto con sus huesos. Cuando un hombre virtuoso se acomoda a su tiempo marcha en carruaje y, cuando no, se mueve sin rumbo llevado por el viento. Suprimid vuestra arrogancia y vuestra ambición, vuestra obsequiosidad y vuestra lascivia; todo ello no favorece en nada a vuestra persona. Esto es todo lo que tengo que deciros”. Confucio se alejó y dijo a sus discípulos: “Sé que un pájaro vuela, que un pez nada, que un animal anda; para el que anda puedo hacer trampas; para el que nada puedo hacer sedales; para el que vuela, puedo hacer arcos y flechas. En cuanto al dragón, escapa a mi inteligencia de qué manera se eleva hasta el cielo. Después de haberlo visto hoy pienso si Lao Tse no será como un dragón”.

6dcf15aaeb
Pintura de reunión de Lao Tsé y Confucio

Y es en este punto donde la filosofía de Lao Tse se acerca más a la de la Escuela Austríaca, concretamente a la fatal arrogancia de Hayek, donde cualquiera que ose gobernar está cometiendo el error de creer que semejante ardua tarea es posible para un ser humano cuando en realidad no lo es. De hecho, cuanto menos gobierne un gobernante, mejor será. En palabras de Lao Tse:

dao

Que podríamos traducir algunas partes de la siguiente forma:

“Por eso dice el sabio:

De nada me ocupo y el pueblo se enriquece por sí mismo;

No actúo y el pueblo se reforma por sí mismo;

Gusto de la quietud y el pueblo rectifica por sí mismo;

Es mi deseo no tener deseos

Y el pueblo se torna simple por sí mismo”.

“Con un gobierno caótico. El pueblo se torna honrado.

Con un gobierno vigilante malicioso se vuelve el pueblo”.

Este fue uno de los puntos en los que Lao Tse fue más claro de todos y cuyas ideas calaron en la civilización china. Como vemos, las ideas anarquistas son tan antiguas como el taoísmo y muchas de ellas no sólo lo defienden por ser moralmente superior y como culmen de la libertad individual, sino porque la reducción de normas conllevará el aumento del orden social. Asimismo, el taoísmo encuentra un paralelismo importante con el iusnaturalismo o derecho natural, que defiende que los derechos del hombre están fundados en la Naturaleza humana, aunque dichas leyes deben ser tan cambiantes como lo es el hombre.

En definitiva, el Tao, a pesar de ser una filosofía diferente y oriental, en realidad guarda paralelismos con ideas y corrientes occidentales y, aunque es tan genérico e interpretable que cualquiera puede interpretarse en el taoísmo, lo cierto es que es un antídoto contra el abuso de poder y Partido Comunista Chino haría muy bien de preponderar sus principios sobre los del Legismo

Autor:

Antonio Vegas

Economía, Español

Introducción a la Economía China (IV): La época pre-imperial.

Durante el siglo IX a.C. en China la dinastía reinante por el momento (la dinastía Shang 商) comenzó a perder credibilidad y legitimidad popular. La dinastía Shang adquirió una gran fama de corrupta.

En la dinastía Shang, la economía era eminentemente agrícola (los principales cultivos eran el arroz y el mijo). También existía cierta actividad artesanal como la cerámica, el bronce o la seda. Sin embargo, la fuerza laboral era totalmente dependiente: los trabajadores debían producir objetos de bronce y de seda para la élite.

El fin de la dinastía Shang se produjo en el año 1046 a.C. tras la batalla de Muye (牧野 之 战), donde las tropas de los territorios al oeste de China atacaron al ejército de los Shang. Dada la mala fama de los Shang, el pueblo chino no apoyó a su ejército e incluso los soldados lucharon muy desmoralizados. Finalmente se produjo la victoria de los territorios del oeste, marcando el inicio de una nueva dinastía en China: la dinastía Zhou (周), que puede traducirse como “periferia”.

La dinastía Zhou fue una de las de mayor duración en la historia de China, llegando a superar los más de cinco siglos de duración. Dicha etapa fue muy influyente en la cultura. Además es un período muy bien documentado, ya que poco antes del reinado de los Zhou se inició el sistema chino de escritura en hueso. La época de la dinastía Zhou puede dividirse en dos etapas bien diferenciadas: la dinastía Zhou occidental y la Zhou oriental.

La Zhou occidental (1046-771 a.C.) tuvo una duración de tres siglos y se caracterizó por un Estado poderoso que, a pesar de contar con cierta legitimidad, ejercía presión sobre la población. En esta época se dió por primera vez legitimidad a los reyes mediante la apelación a una deidad, el conocido concepto Tian Ming (天命). Tian (天) tiene un significado cercano a “cielo” o a “Dios” mientras que Ming (命) significa “mandato”.  Por tanto, Tian Ming (天命) no es más que el “mandato del cielo”. El fin de la dinastía Zhou oriental se sitúa en el año 771 a.C., ya que en medio de disputas sobre la sucesión del rey, se produjo el ataque al rey vigente en el momento y provocando su muerte.

Tras este episodio, la dinastía Zhou oriental (771-256 a.C.) llega al poder, aunque a partir de este momento es una autoridad más teórica que real, ya que no tenía control efectivo sobre el territorio, a pesar de ostentar el poder durante dos siglos y medio. En realidad, el territorio permaneció dividido en estados prácticamente independientes y dirigidos por soberanos.

Para entender esta deriva de la dinastía Zhou es esencial entender la evolución de la propiedad de la tierra durante esta época. La dinastía Zhou occidental mantuvo el sistema de dependencia laboral absoluta de la fuerza laboral. Sin embargo, con la entrada de la dinastía Zhou oriental con un poder práctico inexistente, floreció el conocido sistema de reparto de la tierra como Jing Tian Zhi Du (井田制度), que puede traducirse por “sistema de buena tierra”.

Bajo tal sistema introducido durante la dinastía Zhou occidental, una porción de tierra era dividida en nueve trozos iguales (ver Ilustración 1). Los ocho trozos de la periferia eran cedidos a los campesinos, que tenían el derecho a quedarse con la totalidad de lo producido, con lo cual era equivalente a la propiedad privada. No obstante, la porción central debía ser cultivada en común por todos los campesinos y el producto de tal cultivo se lo quedaba íntegramente un señor o especie de aristócrata, que podía pagarlo al rey de China en forma de impuesto.

systm
Jing Tian Zhi Du (井田制度) o sistema de buena tierra

En la práctica este sistema dio una amplia libertad económica a la economía agrícola de China, así como aumentó ostensiblemente el poder de los “señores” de cada región, con respecto al rey de China. Esto provocó que poco a poco las diferentes regiones de China fuesen rivalizando con el rey hasta incluso llegar a dividirse en diferentes estados independientes.

Y es que, a su vez, el período de la dinastía Zhou occidental puede dividirse en dos períodos importantísimos para la cultura y civilización China: el período de Primaveras y Otoños (春秋时代) y el período de los Reinos Combatientes (战国时代).

Durante el período de Primaveras y Otoños (722-481 a.C.) se produjo la descentralización del poder y las anexiones de China con más de 170 pequeños estados. También se le conoce a este período como el de las ciudades-estado, donde cada una era dominada por la familia de un señor.

En dicho período, aumentó la alfabetización y florecieron la libertad de pensamiento, la creación artística y cultural. No en vano, tal época fue también conocida como el período de las cien escuelas de pensamiento (诸子百家) entre los años 770-221 a.C., donde surgieron una miríada de diferentes corrientes filosóficas, como la iniciada por Confucio (Confucianismo), Lao Tse (Taoísmo), Legismo o Mohísmo, entre muchas otras. No es casualidad que uno de los períodos con mayor descentralización y mayor debilidad del poder del rey en la historia de China coincidiese con uno de los períodos de mayor florecimiento filosófico y cultural, también impulsado por la mejora económica.

hqdefault
Confucio y Lao Tse

Sin embargo, las diferentes regiones de China fueron acumulando cada vez más poder frente al rey. En concreto siete estados alcanzaron gran importancia  (Qi 齊, Chu 楚, Yan 燕, Han 韓, Zhao 趙, Wei 魏 y Qin 秦) y se declararon independientes, lo que llevó posteriormente a guerras cruzadas entre ellos. Este fue pues el último período de la dinastía Zhou occidental o más comúnmente conocido como período de los Reinos Combatientes (481-255 a.C.).

estados-combatientes-260-a-c
La China de los reinos combatientes

El reino de Qin (秦) fue adquiriendo cada vez mayor poder, en parte por su mejoría económica. Los ingenieros del reino de Qin consiguieron construir una enorme presa que permitió eliminar las inundaciones en invierno y las sequías en verano, provocando un crecimiento de la población y de la economía. No obstante, el reino de Qin se fue militarizando cada vez más, con leyes cada vez más estrictas que incluía elevados castigos y sanciones tanto para la población como para el ejército.

A su vez, el resto de reinos cada vez veían más amenazada su posición por el poderío militar del reino de Qin y desarrollaron una estrategia orientada a repeler la posible conquista de Qin, mediante acuerdos entre los diferentes reinos. Numerosas escuelas de pensamiento, orientadas a las estrategias bélicas. Remarcablemente, el libro El Arte de la guerra (孙子兵法) de Sun Tzu se sitúa por la época de los reinos combatientes.

Finalmente, el reino de Qin logra la conquista de los reinos y se inicia la dinastía Qin (秦) en la que el rey se proclama como el primer emperador de China, o Qin Shi Huan (秦始皇), iniciado una dinastía de muy corta duración y caracterizada por una elevada represión y reducida libertad en la población, que estudiaremos en la próxima entrega.